Sobre este Blog

A principios de octubre caminando por Londres en el viaje de mi sueño de niña, me topé frente a Covent Garden con un espectáculo callejero. Me senté en la acera a ver qué había porque vi muchísima gente alrededor y sentí curiosidad.

Se trataba de un "payaso contemporáneo", como él mismo se describió, que con una rutina simple y destructurada, tenía a decenas de personas  sosteniéndose la panza de la risa. Yo no fui la excepción.

Estuve ahí sentada cerca de 20 minutos cuando me percaté que me sentía de una manera que hace mucho no lo hacía: completamente relajada, muy feliz pero una manera inclusive difícil de describir. Hasta me hizo recordar la parte de la peli "Pursuit of Hapiness" donde el protagonista dice "Y esta parte, está pequeña parte de mi vida, se llama felicidad".

Entonces me pregunté ¿Cuándo fue la última vez que me había sentido de esa manera tan especial? Y me preocupé al no poder recordar un momento reciente.

¿Qué estoy haciendo? ¿A qué estoy dedicando mi energía? ¿Estoy gastando o invirtiendo mis días?

Es que... ¡La vida es tan corta! Que es pecado capital no hacer que cada segundo cuente, porque de eso se trata esto ¿no? De VIVIR y no solo sobrevivir los días. El futuro es algo totalmente incierto, pero el hoy lo tenemos en la palma de la mano, con el poder total de hacer de él lo que nosotros queramos.

Al final del show, tomé la firme decisión de hacer los ajustes necesarios para aprovechar cada segundo que Dios me de, para hacer que al colocar la cabeza en la almohada por la noche pueda decir "¡Si, lo estoy haciendo!"

Pensé en muchas cosas que amo y he dejado de hacer por "falta de tiempo", porque "tengo mucho trabajo", porque "me siento cansada", etc, etc, y recordé un blog que tuve hace unos años y dejé morir a pesar de lo mucho que amo escribir.

Y pues aquí estoy, de nuevo frente a un teclado. Empezando un nuevo blog llena de ansias y  emociones, un poco oxidada por el tiempo que ha pasado pero convencida al 100% que todos tenemos algo que compartir con los demás.

Este blog es una recopilación de historias simples cotidianas, mías o de otros, de sentimientos, de reflexiones o quizás irreflexiones, cosas con las que algunos o muchos se puedan identificar, pero todo con la finalidad de aportar algo a quién lo lee.

¿Por qué el nombre "Con café o birra"? Porque cuando queremos compartir algo con alguien siempre le decimos:

- Jale por un parcito / Tomemos café y le cuento.

Y pues así sin más ¡Sean bienvenidos! Espero que les guste y se sientan parte de este proyecto.

Mari.




PSI, mi blog viejo: Conectando Puntos

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